En el Prater le esperan más de cinco docenas de empresas gastronómicas: desde el buffet sencillo, en el cual puede comprar “Langos“ con un aroma condimentado, o los puestos de salchichas típicos de Viena, donde se suele comer una “Hase“ (una salchicha caliente en el dialecto local), hasta un restaurante castizo – a menudo con música en vivo y baile en el jardín – así como restaurantes para clientes exigentes.
La Schweizerhaus con su enorme jardín es legendaria en el Prater. Aquí los conocedores comen el legendario codillo de cerdo (Stelze) o fritura de patatas ralladas (Kartoffelpuffer) mientras beben una cerveza Budweiser original bajo la sombra de los árboles.
Casa de huéspedes Eisvogel: Tras su apertura inicial en 1805 esta casa de huéspedes se fue convirtiendo poco a poco también en toda una institución con su oferta de cocina vienesa, de gran nivel y sofisticación.
El encantador Salettl Vivus deleita a sus clientes con su cocina austriaca y con los principales vinos locales envuelto en una arquitectura moderna. Justo detrás de la Noria Gigante, situado en el paseo principal del Prater, este establecimiento cuenta con una atmósfera acogedora y una terraza en el jardín.
Placer en la naturaleza
En el “Meierei“ puede sentarse a tomar tranquilamente una merienda vienesa en la terraza mientras observa la actividad de los ciclistas, corredores y patinadores que pasan por la avenida principal del Prater, por delante de la valla del jardín.
En el pabellón de recreo (Lusthaus) le ofrece delicias en un ambiente imperial. Por consiguiente, este restaurante encantador, situado en lo que era antiguamente el pabellón de caza imperial, sirve cocina de la Viena antigua, o bien de la Austria antigua, adaptada perfectamente a las posibilidades que ofrece cada temporada.
También la antigua casa del cazador (Altes Jägerhaus) tiene un pasado imperial, pues sirvió antiguamente como casa para la servidumbre del Emperador y caballerizas. Hoy mima a los visitantes con alta cocina creativa.

