El príncipe Eugenio de Saboya (1663-1736), un general de gran prestigio y amante del arte, se hizo construir por Johann Lukas von Hildebrandt el palacio Belvedere con jardín como residencia de verano – delante de lo que eran en aquel entonces las puertas de la ciudad.
Esta obra de arte barroca consta de dos palacios (el Belvedere Superior y el Inferior) que albergan hoy arte austriaco desde la época medieval hasta el presente.
El Belvedere Superior – La colección más grande del mundo de Klimt
Los cuadros de Gustav Klimt, entre ellos los retratos dorados "El beso" y "Judit", constituyen el centro de atracción de la colección del Belvedere. Aquí impresionan tanto las obras maestras de Schiele y Kokoschka como las obras del Impresionismo francés, los trabajos maestrales de artistas como Waldmüller, Amerling y Fendi de la época Biedermeier vienesa o cuadros de Makart, Boeckl, Wotruba, Hausner, Hundertwasser y otros.
En el Belvedere Superior presentan tanto obras maestras del gótico tardío, como el altar Znaimer, y obras de Michael Pacher, Rueland Frueauf el Viejo y Conrad Laib como trabajos opulentos del barroco. Obras principales de Johann Michael Rottmayr, Daniel Gran y Paul Troger dan una idea de la riqueza de aquella época. Los bustos con diversos gestos expresivos del escultor Franz Xaver Messerschmidt son conmovedores.
El Belvedere Inferior – Vivienda y salas de gala del príncipe Eugenio
La suntuosidad feudal del contratista noble se ve reflejada en la sala de grotescos, la galería de mármol y la habitación dorada. En el Belvedere Inferior y en la Orangerie (invernáculo) suelen tener lugar impresionantes exposiciones temporales.
Las suntuosas caballerizas – Tesorería medieval
Donde antiguamente alojaban a los 14 caballos más bonitos del Príncipe, exponen hoy todas las existencias de arte medieval del Belvedere.

