Obras del más alto nivel, entre otras las pinturas de Gustav Klimt "Pallas Atenea" y el retrato de Emilie Flöge, hallazgos arqueológicos, armaduras, el así llamado "botín de Turquía" de 1683, objetos que ilustran la historia de la construcción de la Catedral de San Esteban y dos maquetas de la ciudad del s. XIX hacen que la visita merezca la pena.
Los amantes de la literatura encontrarán en la sala en memoria de Franz Grillparzer la disposición de la última vivienda del artista, ventanas y puertas incluidas. Se puede contemplar la disposición original del salón, obra de Adolf Loos, arquitecto pionero. En la planta baja del museo se realizan con frecuencia exposiciones especiales dedicadas a diversos temas vieneses.

