El Motto es el restaurante más de moda en Viena. Todo aquel que se considere importante y guapo, queda a tomar algo en la estilosa y a la vez acogedora barra del bar, o intercambia las últimas novedades mientras disfruta de una tranquila cena.
En 2008 l gabinete de arquitectos BHEF convirtió el restaurante en un "moderno salón ". La comodidad sigue ocupando un primer plano, si bien el equipamiento resulta menos elegante y opulento. Los colores violeta, turquesa y naranja se combinan armoniosamente en tonos discretos y planos.
Los asientos aterciopelados crean una atmósfera de bienestar y las muñecas del techo hacen que los clientes tengan que mirar "hacia arriba". Otra singularidad a tener en cuenta es la cultura del vidrio: Aperitivos, limonadas, chupitos o vinos se sirven en una colección de vasos y copas coloristas en cristal de murano creada para el Motto por NasonMoretti.
También se deja sentir en el menú: Los platos se confeccionan según la estación del año y se fomenta la inclusión de productos regionales. También están llenos de especialidades vienesas como el Schinkenfleckerl (pasta con queso y pimienta negra), o fusionados con la cocina asiática.
El Motto crea un ambiente excepcional con delicatesen culinarias, una combinación que no se da en ningún otro lugar más que en Viena.

